Interview with the World: ‘Este libro nace de las entrañas’ (por Eva Ríos)

Este entrevista con Eva Ríos publicada el 11 de diciembre de 2017 es una de las más completas e intimistas que he realizado. Hablamos de mi faceta académica, mis intereses literarios, Hijas de un sueño y algunas curiosidades relacionadas con la base autobiográfica del libro. Gracias a Eva por darme la oportunidad de inaugurar su página de entrevistas literarias, a la que le auguro un largo camino.

Tras tres años de escritura, reescritura y retoques, hoy, lunes 11 de diciembre, Gerardo Rodríguez Salas da la bienvenida oficialmente a Hijas de un sueño y a Candiles, el pueblo imaginario donde se desarrollan las doce historias de las que consta su primer libro de relatos. “Estoy muy emocionado, es la presentación oficial de mis hijas literarias en sociedad”.

El acto, organizado por Esdrújula Ediciones, se celebra hoy a las 19:30 en la Sala Val del Omar de la Biblioteca de Andalucía (C/ Profesor Sainz Cantero 6, Granada). Contará con Ángeles Mora (poeta y autora del prólogo de Hijas de un sueño), Adelina Sánchez Espinosa (amiga y compañera de trabajo de Gerardo) y Víctor Miguel Gallardo Barragán y Mariana Lozano Ortiz (editores de Esdrújula). “Es un lujo contar con estas dos madrinas y mis editores, me siento muy arropado teniéndolos allí para compartir con todos los asistentes cómo surgió este libro”.

Hoy inauguro mi nueva página web con esta entrevista por tratarse no sólo de un libro que me ha despertado de nuevo el amor por la lectura, sino por tratarse de Gerardo, uno de los mejores profesionales tanto en su trabajo como docente como en el trabajo diario de ser una persona a la que admirar. Tenerlo como profesor en más de una ocasión fue una suerte increíble. Tenerlo hoy como amigo es una verdadera maravilla. Quiero que esa manera de hacer las cosas sea la que ilumine el camino que empiezo hoy con esta página web, así que puedo decir que hoy me identifico con la niña de la portada de Hijas de un sueño en más de un sentido.

Estas son las palabras de Gerardo respecto a ser mi primera entrevista (y espero que ni de lejos la última…) en mi web Interview with the World: “para mí es un honor, primero porque Eva Ríos ha sido una alumna magistral que se ha involucrado activamente en la creatividad que supone una clase de literatura. Participar en la inauguración de su página web supone una gran carga emotiva, porque además me ha acompañado en el proceso de construcción de la página web de mi libro, Hijas de un sueño, y ha surgido un proyecto con mucha magia”.

Comenzamos con la entrevista: Bienvenidos a Candiles

Gerardo es original de Jun, pero sus padres eran de Beas de Granada, por lo que estos son los dos pueblos que mayormente le han influido a la hora de crear el pueblo andaluz donde se desarrollan los doce relatos del libro, Candiles. El autor lo describe como “un pueblo simbólico que va viajando en el tiempo y en el espacio”, pero que, a la vez, “es un personaje más: es Jun y es Beas de Granada, pero al mismo tiempo no es ninguno de los dos, porque hay pinceladas de muchos otros pueblos de Andalucía y España que fui visitando durante la edición de mi libro. Me gustaría que cada persona que lea el libro cree su propio Candiles y se lo lleve a su entorno. Lo interesante de este libro es el pueblo que surge de la imaginación”. Y, salvo por los rasgos dialectales, Gerardo afirma que Candiles también podría ser un pueblo de cualquier otra región de España e incluso de otros países.

“Todo lo que me ha aportado criarme y vivir en un pueblo no lo cambiaría por nada. Han sido unos valores que me han hecho ser como soy. En Candiles defiendo el legado mágico del pueblo, pero también reflejo su lado oscuro. Quería que fuera una imagen que oliera a lo que es, a la realidad de cualquier grupo de personas”. Por eso asegura que “este libro es de luces y sombras”.

Literatura y estudios de género

El creador de Candiles empezó a leer e imaginar mundos desde los cinco años. “Me dedico a la literatura porque ha sido mi pasión desde pequeño: me gustaba hacer dibujitos, los recortaba y creaba historias sobre ellos”. Sin embargo, también le encantaba el inglés, combinación que acabó convirtiéndose en pasión por la literatura inglesa.

Más tarde, ya acabada la carrera de Filología inglesa y gracias a una beca de La Caixa, estudió un Máster de Estudios de Género en la Universidad de Oxford (1998) donde se centró en estudios de literatura de mujeres y modernismo. Allí descubrió a Katherine Mansfield, la autora de su tesis doctoral. “Caí fulminado a sus pies con el relato “Bliss” (“Felicidad” en español), el primer relato que leí de ella”. A partir de aquí, “fui escogiendo la docencia de literatura que me interesaba y, en la actualidad, como sabes, imparto una asignatura de literatura y género en el Grado de Estudios Ingleses de la Universidad de Granada (UGR), comparto varios cursos de la misma temática en el Máster de nuestro Departamento (Filologías Inglesa y Alemana de la UGR) y coordino el Máster Erasmus Mundus Gemma en Estudios de las Mujeres y de Género. En fin, me apasiona lo que hago”.

Naturalmente, sus líneas de investigación han seguido el mismo camino y, a día de hoy, tiene una gran cantidad de publicaciones sobre literatura de mujeres. Sin embargo, en los últimos años ha incorporado más perspectivas de género en su investigación. Por un lado, se ha volcado en las masculinidades, pues “es fundamental revisar la masculinidad hegemónica para que podamos evolucionar hacia la igualdad”. De hecho, actualmente dirige dos tesis doctorales sobre este tema, que asegura que “está pegando fuerte últimamente”. Y por otro, está tratando también el tema de la transexualidad y se encuentra inmerso en el tercer proyecto I+D sobre teorías comunitarias, es decir, “cómo el concepto de comunidad influye en la construcción de la identidad; y en mi caso lo traslado especialmente al campo de género”. Para conocer su trayectoria docente e investigadora, aquí se puede visitar su web oficial.

Cuestión de tiempo

Escribe desde que era niño, investiga desde que estudió el máster en Oxford y enseña desde el año 2000. Aunque apenas le queda tiempo libre, ¿qué otras facetas esconde el autor de Hijas de un sueño? “Desde hace años me obligué a buscarme un hueco para tener un poco de tiempo libre y lo suelo dedicar a ir al gimnasio, que me relaja mucho, o a ver series de televisión, como The Leftovers o Sherlock”. Pero eso no es todo. Si no le habéis echado un vistazo a su página web como escritor, id ahora y comprobar el talento fotográfico que demuestra en las fotos de Candiles que encontraréis en la galería de imágenes. Juzgad vosotros/as mismos/as. Y de paso, empezad a conocer Candiles…

Luego, y seguro que esto se veía venir, incluye entre sus hobbies la lectura, pero asegura que prefiere la literatura en español cuando se trata de leer en su tiempo libre, y es normal, ya que dedica la mayor parte de su tiempo a lecturas en inglés para prepararse sus cursos y publicaciones. “Soy un enamorado de la poesía en lengua española, especialmente la de los/las poetas del círculo granadino como Ángeles Mora, que ha escrito el prólogo de mi libro, Javier Egea, Mónica Doña, Teresa Gómez, Olalla Castro, Luis García Montero o Trinidad Gan”. De hecho, si ya tenéis el libro, podéis comprobar que algunas de las citas que aparecen al comienzo de los relatos son de estos/as poetas. Por último, también añade que disfruta de la lectura de escritores/as con una proyección rural, clásicos como Delibes, Matute, Cela o Gaite y más actuales como Jesús Carrasco Jaramillo o Mónica Collado, cuyo último libro, Palabra de sal, “está muy en la línea de lo que he hecho yo y me encanta”.

A Ángeles Mora (Premio Nacional de Poesía 2016), que, como acabo de mencionar, ha escrito el prólogo de Hijas de un sueño, la leyó por primera vez cuando estaba estudiando la carrera. En concreto, sintió “la conexión” al leer “Elegía postal”, uno de sus poemas, y a partir de ahí empezó a leer más cosas de la poeta. En abril de este año ambos coincidieron en un acto donde estaban recitando poesía Ángeles Mora y Teresa Gómez (que presentará el libro junto a Gerardo, el alcalde de Jun (José Antonio Rodríguez Salas), y los editores de Esdrújula en la Biblioteca Municipal de Jun el próximo viernes 15 a las 19:00). Al terminar, y gracias a una amiga en común, acabaron tomándose unas cañas. Más tarde, y a raíz de ese encuentro, Gerardo le comentó a Ángeles que estaba terminando su libro y se lo pasó. “Me dijo que le llamaba la atención, pero que no me prometía nada”. Sin embargo, Ángeles “se fue leyendo los relatos poco a poco hasta que acabó haciéndome el prólogo, algo que todavía no me creo…”.

Escritura

Asegura que compaginar todo lo anterior más las relaciones familiares y de amistad es como hacer “encaje de bolillos”. Si a eso añadimos la escritura, “no puedo organizarme a la hora de escribir (y yo suelo ser muy estructurado y organizado para todo, como ya sabes) porque al final se me trastoca todo, así que voy buscando mis huecos”. A pesar de todo, “la creatividad surge de forma espontánea, así que a veces dejo lo urgente de lado para escribir”. Por esta razón afirma que utiliza mucho el bloc de notas de su iPhone (“incluso notas en papel, según me pille”) para escribir en cualquier momento. Luego, cuando las revisa y tiene las ideas más claras, las pasa al procesador de textos de su Mac. “No me gusta estructurar demasiado, tomo notas, pinceladas, y luego, cuando me siento a escribir, la historia va surgiendo sola. Esto es lo que ha pasado con Hijas de un sueño”. El único relato para el que asegura que ha tenido que estructurar más la trama ha sido el último, “Doce mariposas”, pues “tiene una trama argumental más elaborada”.

Pero rebobinemos un momento. ¿Qué pasó desde aquel niño que dibujaba “monigotes” hasta este otro niño algo más alto que acaba de publicar Hijas de un sueño? La siguiente etapa a los “monigotes” que Gerardo recuerda es la de los cómics, cuando se encontraba cursando séptimo de EGB. “Empecé a hacer cómics cuyos personajes eran mis amigos y los dibujaba tal cual eran. Luego me inventaba tramas, se los pasaba a ellos para que los leyeran y siempre me pedían la siguiente entrega enseguida. Todavía guardo algunos de esos cómics…”. Más tarde empezó a escribir un diario en papel más “introspectivo”, una costumbre que mantiene en la actualidad, aunque no pueda escribir tanto como antes.

Y pasando a la producción literaria, empezó a escribir relatos y poemas, pero hoy, aparte de Hijas de un sueño, lo único que ha visto la luz es un relato que escribió para un curso de verano en Santander que impartía Lucía Etxebarría. Luego lo tradujo al inglés como “Mirage” y lo publicó en una revista australiana. “Este relato es la base del relato “Espejismo” incluido en Hijas de un sueño, pero mucho más depurado. Hay un mensaje oculto que descubrir con una serie de referencias mitológicas que dan la clave”. ¿Os ha despertado la curiosidad? Si es así, seguid leyendo. Ya conocemos al autor, ahora vamos a adentrarnos en Hijas de un sueño.

Hijas de un sueño, el relato que da nombre al libro

“Este libro nace de las entrañas, de algo que tenía que decir, un tributo que tenía que hacer”. Aunque a primera vista no lo sepamos, casi todos los relatos están basados en experiencias reales, propias o de personas de su círculo más próximo. A continuación Gerardo nos va a contar qué hay detrás de algunos de esos relatos, qué experiencias y sensaciones desbordaron su mente y su alma hasta derramarse sobre el papel. Vamos a pasar al otro lado del espejo.

“Creo que es un libro que me ha hecho a mí, no yo a él. Los relatos me han buscado”. Confiesa que llevaba años queriendo escribir, pero no encontraba el impulso. Hasta que un acontecimiento clave en su historia familiar dio lugar al que hoy es el primer relato del libro: “Hijas de un sueño”. Además, admite que, de entre todos los personajes del libro, siente “especial predilección” por los personajes de este relato: “se salen de la página, son extremadamente reales y muy complejas”. Lo escribió en el despacho de su casa, mirando al patio, durante el mes de agosto de 2014. Junto con los relatos “Todas las almas” y “Lagartijas”, es el más autobiográfico, aunque no deja de ser una ficción. Y deja claro que este relato lo escribió porque quería escribirlo, no publicarlo; cuando los demás relatos fueron surgiendo y ya llevaba cinco o seis, fue cuando supo que quería publicarlo.

El nacimiento de este relato fue puramente emocional.

De la misma manera que bajamos el volumen de la música cuando llega la noche, Gerardo baja ahora el tono de voz y la energía que desprende durante la conversación para explicar el origen de este relato. Durante casi dos horas de entrevista marcadas por la risa, este es el único momento en el que lo hace. “Mi casa siempre ha sido un matriarcado; mi padre murió en 2005 y desde entonces ha sido un entorno de mujeres. Mi abuela se vino a mi casa y empezaron a cuidarla mi madre y sus dos hermanas, una de ellas monja, que venía de distintas partes de Andalucía. En junio de 2014 me fui a un congreso en Londres y estando allí murió mi abuela, como a las nueve de la noche. Por pura casualidad estaban con ella mi madre, mi tía y la monja, que estaba de visita, y las tres decidieron no decir nada de la muerte hasta el día siguiente para velar a mi abuela en la intimidad. Cuando lo notificaron a la familia al día siguiente, a mí ya no me daba tiempo a volver para el entierro, con lo cual hice el duelo en la distancia. De alguna manera creo que conecté todavía más tanto con mi abuela como con el resto de las mujeres de mi casa. Cuando me enteré de que había muerto el día de antes pero no habían dicho nada fue cuando supe que tenía el relato entre manos. Necesitaba exteriorizarlo”.

La llegada del resto de los relatos

A raíz de este acontecimiento, el resto de los relatos lo han ido buscando a él de la misma manera.

“No duerme nadie”, el segundo relato, por ejemplo, lo escribió en la biblioteca del Centro de Documentación Científica rodeado de alumnos/as que estaban estudiando, para poder concentrarse mejor. Y “Todas las almas” en el comedor de su casa. Pero este tiene una historia realmente curiosa. Está basado en una visita que hizo con su familia a un cementerio para visitar a sus seres queridos: “fue un día de Todos los santos con un sol maravilloso pero un viento brutal, y fui viendo que eso era un relato conforme estaba viviendo la experiencia. Cuando llegué a mi casa tenía la imperiosa necesidad de sentarme a escribirlo y sacar esa sensación. Y así fue. Lo escribí en una tarde. En el comedor”. En este relato encontramos, además de esa gran carga emocional y familiar, una proyección de los personajes que aparecen en el primer relato, “Hijas de un sueño”. Si no lo has leído aún, corre y busca los lazos de unión entre ambos relatos…

Algo muy diferente es lo que encontramos en “Babel”. “Yo siempre he rechazado los estereotipos de cualquier tipo, raciales, sexuales, nacionales,… En el campo de la identidad sexual me apetecía generar identidades fluidas y denunciar la violencia de género. Es un relato muy duro pero al mismo tiempo muy lírico, con un punto de realismo mágico y de ensueño, que es prácticamente el que predomina en el libro entero”. Además, en esta historia Gerardo busca crear cierto impacto saliendo de Candiles, pero ¿hacia dónde? ¿Por qué? Ahí está la clave. Lo importante es que pase lo que pase “Candiles no desaparece, te lo llevas en tu corazón; aunque haya un desarraigo geográfico, sigue habiendo una conexión espiritual”. Si hay una palabra que defina a este relato, es, volviendo al inglés, shocking.

Y en esta línea también está “Retales”, un relato con “un único efecto”. Aquí vemos las costumbres de Candiles, pero también su lado oscuro…

El último relato, “Doce mariposas”, cambia de nuevo un poco de registro, pues se trata de la reescritura de un cuento de hadas de los Hermanos Grimm, “Las doce princesas bailarinas”. “Quería que fuera una clara reescritura: tiene la intención de crear una alternativa para las mujeres rurales”. Es más, al escribir este relato, ya sabía que iba a ser el último y que iban a ser doce relatos, por el simbolismo que ese número lleva implícito. “Siempre me ha llamado mucho la atención, las doce doncellas asesinadas de Odiseo, los doce apóstoles, los doce meses del año que cierran un ciclo pero inauguran un nuevo comienzo”.

Los sueños, Lorca y otras influencias

Para escribir “A la vuelta de los sueños” se trasladó al mar, una imagen que aparece justo al comienzo de este relato tan “onírico”, en la línea de la temática del libro. “Este relato juega con la idea de si nosotros/as como lectores/as somos más ficción que los propios personajes. He pretendido crear algo que huela a realidad, pero es ficción”. El concepto de sueño en este libro tiene un papel muy importante, de ahí el título. Por un lado, ha querido seguir la tradición de otros grandes autores como Calderón de la Barca (La vida es sueño), pero por otro, lo ha escogido porque “creo que hoy en día es muy importante que nos planteemos qué es realidad y qué es ficción. Es la era de la post-verdad, ¿acaso existe la verdad?”.

Otro de los protagonistas de este libro es, claramente, Lorca. Y su influencia, como tema en sí y como parte del estilo, viene desde su adolescencia, pues tuvo la suerte de contar con que uno de sus hermanos trabajaba para el Patronato Federico García Lorca. Así, Gerardo pudo empezar a leer muchos manuscritos y libros. “Por un lado, tenemos al Lorca oscuro y surrealista de Poeta en Nueva York en “No duerme nadie”, pero en el resto del libro está más presente el Lorca granadino de La casa de Bernarda Alba o Doña Rosita la soltera”.

En cuanto al estilo, además de seguir teniendo claras influencias de Lorca, Gerardo destaca la influencia de Zora Neale Hurston, una escritora afroamericana que se centra en rescatar el dialecto sureño afroamericano. Según Gerardo, hasta que no pasó un tiempo, los críticos entendían que ella estaba haciendo una parodia de ese dialecto. Y también recupera en su estilo al James Joyce de Dublineses, “el modo en que él rescata ese entorno dublinés pero con una proyección muy universal, que es lo que he querido hacer yo”.

Llama la atención la fluidez de su escritura, que él mismo indica que parece “un estilo sencillo y directo, pero que en realidad es una falsa sencillez para que sea el/la lector/a quien tenga que descubrir el misterio”. Aquí cuenta con influencias directas de Katherine Mansfield, de la que ha leído todas sus obras y manuscritos. Pero su influencia va más allá, pues, como se puede ver, ha tomado unas citas de Mansfield para introducir algunos relatos de su libro e indica que le ha hecho un tributo con el relato de “Retales”, que es una reescritura de uno de los relatos de esta autora, “La señorita Brill”.

Aunque luego encontramos también referencias a Alicia en el país de las maravillas, entre otras… Pero esas ya las tendréis que descubrir vosotros/as.

La portada

Ésta era una de las cosas que Gerardo tenía muy clara desde el principio, cuando se sentó a hablar con los editores de Esdrújula. “La niña representa la nueva generación y el candil simboliza el nombre de Candiles y también una luz antigua que se está perdiendo y que se liga a la primera frase del libro: ‘Cuando la abuela nació el mundo empezó a morir’”. Por otro lado, la bola de cristal “representa la diégesis del libro, mi mundo ficcional de realismo mágico; esa niña invita al/a la lector/a a entrar en él”. El color sepia, por su parte, supone una “conexión con el pasado, los recuerdos, la nostalgia”. “Los talleres de Esdrújula”, tal y como indica Gerardo, “recogieron mis ideas de forma magistral e hicieron una magnífica labor en el diseño de la portada”.

Por estas razones, el autor comenta que Hijas de un sueño está destinado a un público adulto y juvenil-adulto. “Creo que las nuevas generaciones están perdiendo estos valores tradicionales y la conexión con los orígenes. Nos estamos acomodando en una sociedad del bienestar donde se nos olvidan las durezas que pasaron nuestros antepasados en la época de la posguerra. Creo que es fundamental que las nuevas generaciones lo lean: es una forma de conectar con ese pasado y que la luz del candil no se apague”. Y para el público adulto indica que es una forma de “recordar; lo que se recuerda no muere”.

Cuando le mandaron de la editorial la portada por primera vez, Gerardo se encontraba de viaje por la Costa Oeste de EE.UU., concretamente en Arizona.

“Me emocioné muchísimo y desde entonces supe que esa era la portada del libro. Me pareció muy curioso el hecho de que viera esa portada en EE.UU.: Candiles viaja en el tiempo y en el espacio”.

Primeras críticas

Una de las primeras opiniones ha venido directamente de su familia, que “sienten que la esencia de lo que pasó y que luego convertí en ficción en “Hijas de un sueño” está ahí y va más allá, porque se puede extrapolar a cualquier familia”. Pero además de su familia, cada vez son más las opiniones procedentes de Twitter, Facebook o Instagram de parte de amigos/as, compañeros/as de trabajo y otras personas que están descubriendo Candiles. Si queréis leerlas, visitad su página web, pues allí las va coleccionando todas.

Y este es precisamente uno de los objetivos que tiene Gerardo de aquí en adelante. “Una de las cosas que más deseo es el contacto con la gente: participar en clubes de lectura o hablar con gente que ya se haya leído el libro”. Afronta la promoción del libro con ilusión y con ganas de que la gente comparta su propio Candiles con él.

Proyectos futuros

Gerardo además desvela algo de sus planes futuros como escritor a corto plazo. Por un lado, ya ha empezado otra futura colección de relatos. “Será radicalmente distinta a este enfoque rural de Hijas de un sueño. No quiero desvelar mucho, pero sí que vuelve a haber un hilo conductor y personajes elaborados que saltan de las páginas”. Y, por otro lado, tiene en mente una novela, un bildungsroman (novela que narra la transición de una persona desde la niñez a la adultez) mezclado con novela de campus. Sin embargo, ya avisa de que va a necesitar tiempo para sentarse y organizar una buena estructura al tratarse de un proyecto de mayores dimensiones.

Y por ahora, esto es todo. No olvidéis seguir a Gerardo en sus redes sociales: Twitter, Facebook e Instagram, donde va compartiendo las fotos que le envían sus lectores y además va informando de futuros eventos, entre otras cosas…

Muchísimas gracias, Gerardo, por esta magnífica entrevista y por haber sido tú quien inaugure esta web. Ojalá Hijas de un sueño llegue a mucha gente y puedan conocer la magia Candiles. Y muchísima suerte desde aquí en tu carrera como escritor; viendo los inicios no me cabe duda de que va a ser espectacular.

Gerardo black and white

Entrevista en el blog ‘Interview with the World’.

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